Frente al quiosco del jardín municipal, en la calle 5 de Mayo 3, está el ex convento franciscano de la Purísima Concepción. Es del siglo XVI, se levantó sobre una antigua plataforma prehispánica y hoy sigue siendo la parroquia de Otumba. La entrada es libre; lo que conviene confirmar antes de ir es el horario.
Los frailes menores, de la Provincia del Santo Evangelio, empezaron a evangelizar la región hacia 1527. El convento se fundó entre 1530 y 1540; la Enciclopedia de los Municipios da 1536 como fecha probable, y otras fuentes lo dejan en ese rango. Las crónicas mencionan como evangelizadores a fray Juan de Romanones y a fray Francisco de Tembleque, el mismo que después dirigió el acueducto que trajo el agua hasta Otumba.
La obra del conjunto empezó hacia 1540 y, para 1569, iglesia y convento ya estaban terminados. Las fechas exactas varían según la fuente, así que tómalas como aproximadas.
Los franciscanos no construyeron sobre terreno vacío. El convento se levantó sobre una plataforma prehispánica, de unos 2.70 metros de altura según una de las fuentes consultadas. Otompan ya era una cabecera del Acolhuacan, el señorío de Texcoco, antes de la llegada de los españoles: un centro de gobierno y de cobro de tributo. Qué edificio había exactamente sobre esa plataforma no lo sabemos.
La portada es plateresca, de las piezas del siglo XVI que siguen en pie. Párate de frente y ve por partes:
El arco de entrada. Es rebajado, más achatado que un medio punto.
Las columnas. Delgadas, suben a los lados del arco entre guías de hojas y flores labradas en piedra.
El cordón franciscano. Un alfiz, el marco rectangular que encierra la puerta, tiene forma de cordón, el mismo que los frailes llevan atado a la cintura. Es la firma de la orden.
La ventana del coro. Arriba de la portada, el cordón se repite.
Adentro, la nave tiene bóveda de cañón corrido, probablemente rehecha en el siglo XVIII. Del siglo XVI se conservan, además de la portada, el arco triunfal de la iglesia y partes del convento.
A un costado del templo está la portería del convento, que antes fue la capilla abierta: una arcada desde la que se decía misa hacia el atrio, donde se reunía a la población indígena. Una fuente habla de cinco arcos. Según esa misma fuente, el historiador George Kubler la comparó con las capillas abiertas de Zinacantepec y Calimaya, también en el Estado de México.
El claustro es de arquitectura sencilla, con dos niveles, y conserva restos de pintura mural. No encontramos una descripción confiable de qué escenas representan.
El atrio hoy es un jardín. La Enciclopedia de los Municipios registra que, en la fiesta de la Purísima, se tendía ahí una alfombra de flores; pregunta en la parroquia si la tradición se mantiene.
Los franciscanos dejaron el convento con la secularización, que una de las fuentes fecha en 1756; según la misma fuente, hacia 1791 el conjunto se describe en ruina. Hoy el antiguo convento funciona como casa curial y oficinas parroquiales, y el templo sigue abierto al culto.
Es el edificio que explica el centro de Otumba. Frente a él se armó la plaza, a unas cuadras está la Casa de los Virreyes y muy cerca termina el acueducto del Padre Tembleque. Si entiendes el convento, entiendes cómo se organizó el pueblo después de 1520.
Dónde: calle 5 de Mayo 3, Centro, frente al quiosco.
Costo: entrada libre, según el portal turístico del Estado de México.
Horario: las fuentes no coinciden; confírmalo con la parroquia antes de ir. Evita llegar en plena misa si quieres recorrer el templo.
Fiesta: 8 de diciembre, la Purísima Concepción; la celebración abarca varios días. Confirma el programa cada año.
Respeto: es templo en uso. Si hay misa, bautizo o boda, recorre el atrio y regresa después; para fotos de ceremonias, pide permiso.
Para armar tu recorrido por el centro, revisa cómo planear tu visita. Para más historia del pueblo, vuelve a Conoce Otumba.
Fuentes: Secretaría de Cultura y Turismo del Estado de México; Enciclopedia de los Municipios (INAFED); México Desconocido; Wikipedia; Rubén Aguilar, "Conventos del siglo XVI"; Grupo Animal; Arqueología Mexicana.