En la Plaza de la Constitución, frente al centro de Otumba, hay una casona del siglo XIX con portales. Ahí nació Gonzalo Carrasco Espinosa, pintor y sacerdote jesuita, y hoy es la Casa Museo que lleva su nombre.
Si vienes a Otumba, esta casa te cuenta dos historias a la vez: la de un muchacho del pueblo que llegó a pintar las paredes de la antigua Basílica de Guadalupe, y la de Otumba misma.
Gonzalo Carrasco nació en Otumba el 18 de enero de 1859. Su familia tenía un comercio en el pueblo, y la casa donde vivían, conocida como el Portal del Fénix, era casa y tienda a la vez.
Esa misma casa es la que hoy puedes recorrer. Todavía se conserva la tienda de época en los portales.
En 1876 entró a la Academia de San Carlos, en la Ciudad de México, la escuela de arte más importante del país en ese momento. Ahí estudió hasta 1884 con maestros como Santiago Rebull y José Salomé Pina.
Desde 1878 expuso su trabajo y la crítica lo recibió bien. Estudios del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM lo describen como el más joven de su generación y el mejor dibujante y colorista de ella.
De esos años son obras como Job en el estercolero, premiada en 1881, y San Luis Gonzaga en la peste de Roma, premiada en 1883.
En 1884, al terminar la Academia, Carrasco dejó la carrera de pintor de salón y entró al noviciado de la Compañía de Jesús.
Pasó por el colegio jesuita de Saltillo y siguió sus estudios en España, en Oña. Sobre su ordenación las fuentes no coinciden: unas dicen que se ordenó sacerdote en Sevilla en 1894 y el INAH la sitúa en Oña en 1891. Algunas fuentes cuentan que en España copió cuadros del Museo del Prado para seguir afinando su oficio.
Nunca dejó el pincel. Como jesuita, la pintura se volvió parte de su trabajo religioso. Según el INAH, en 1912 fue rector del colegio jesuita de Tepotzotlán; también fue rector del Colegio Católico del Sagrado Corazón de Jesús en Puebla.
Carrasco pintó sobre todo temas religiosos: vidas de santos, escenas bíblicas, los primeros tiempos del cristianismo y series de la Pasión. También hizo retratos y paisajes.
Las cifras de su obra varían según quién haga la cuenta: van de más de 450 obras de caballete a unas 517 piezas de arte sacro. A eso se suman sus murales, que llegaron a México, Estados Unidos y España.
Antigua Basílica de Guadalupe (Ciudad de México): El primer milagro de la Virgen, de 1895.
Templo de San Juan Nepomuceno (Saltillo): decoración mural de 1920.
Parroquia de la Sagrada Familia (colonia Roma, Ciudad de México): Carrasco hizo toda la decoración mural del interior. En la bóveda del ábside está La Sagrada Familia en la gloria del cielo (1924–1925), de 94 m². El INBAL la restauró a principios de 2026.
Templo de La Compañía (Puebla): también decorado por él.
En sus últimos años, entre 1921 y 1936, su pintura respondió a la persecución religiosa de esa época con visiones apocalípticas e imágenes guadalupanas. En 2025 la UNAM y el ITESO le dedicaron la exposición Gonzalo Carrasco, pintor de la rebelión cristera, en Guadalajara.
Murió en Puebla el 19 de enero de 1936.
La casa natal abrió como Casa de Cultura y Museo Gonzalo Carrasco el 13 de noviembre de 1985. Hoy la administra el Gobierno del Estado de México.
Según la página oficial, tiene 13 salas de exposición permanente. No es un museo de vitrinas frías: la casa se recorre como era, con su recámara, su despacho, su comedor y su cocina del siglo XIX.
La vida del pintor: una sala biográfica, sus casullas (vestiduras litúrgicas) originales, su estudio y obra suya, como un dibujo al carbón del rostro de su madre.
Arte de otros autores: en la recámara hay una Virgen de la Concepción, óleo sobre lámina de Nicolás Enríquez, y hay obra de Gustavo García Rendón.
La casa de una familia comerciante: despacho con escritorio original, una colección de monedas de 1863 a 1925, comedor, cocina y la tienda en los portales.
La historia de Otumba: algunas piezas prehispánicas de la región, fotos de construcciones civiles y religiosas, cédulas sobre la vida económica y social del pueblo, y una sección sobre el pulque.
Fíjate en cómo la casa junta todo: el pasado prehispánico de Otompan, "lugar de otomíes" (hñähñu), la Otumba del pulque y el pintor que salió de aquí.
Dirección: Plaza de la Constitución 17, Centro, Otumba.
Horario: martes a sábado de 10:00 a 18:00; domingos y días festivos de 10:00 a 15:00.
Entrada: $20 general; $10 niños, estudiantes y adultos mayores.
Teléfono: 592 922 01 61.
Horarios y precios pueden cambiar: confírmalos en la página oficial de la Casa Museo antes de ir. Verificado: 2026-09-26.
Aprovecha el viaje: el ex convento de la Purísima Concepción queda en el mismo centro. Arma tu recorrido en Planea tu visita.
La obra de Carrasco está en templos de la Ciudad de México, Puebla y Saltillo. Mucha gente la ve sin saber que el pintor era de aquí.
Su casa guarda algo más que sus cuadros. Es un lugar donde ves, en un solo recorrido, desde las piezas prehispánicas hasta la vida diaria de una familia otumbense del siglo XIX.
Y su obra sigue viva: la restauración del mural de la Sagrada Familia en 2026 y la exposición de 2025 muestran que los especialistas lo siguen estudiando.
Cuando entres a la Casa Museo, estás entrando a la casa donde empezó todo eso.
Fuentes: Gobierno del Estado de México (Casa Museo Gonzalo Carrasco); Sistema de Información Cultural (Secretaría de Cultura); Instituto de Investigaciones Estéticas (UNAM); INAH; INBAL; México Desconocido; La Jornada Estado de México; Esfera Periodística; Diario Portal; Relatos e Historias en México; Wikipedia.