Si caminas por el centro de Otumba vas a pasar por la calle Eugenio Montaño. Casi nadie se detiene a preguntar quién fue. Era un insurgente que vivía aquí, que peleó en estos mismos llanos entre magueyes y haciendas pulqueras, y que murió en la guerra antes de ver la independencia.
Esta es su historia y la de su región. Te la contamos con lo que dicen los documentos y te avisamos dónde las fuentes no coinciden.
Otumba está en la orilla noreste del Valle de México, justo donde empiezan los Llanos de Apan. A principios del siglo XIX esta era tierra de haciendas pulqueras.
Cuando Miguel Hidalgo inició la insurgencia en septiembre de 1810, buena parte de la población de los Llanos y de la Sierra de Puebla la apoyó casi de inmediato. Así lo explica la historiadora Virginia Guedea, del Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM.
El pulque fue clave. El maguey tarda años en dar aguamiel, así que las haciendas siguieron produciendo en plena guerra, aunque menos. Con ese dinero los insurgentes de la región sostuvieron a sus tropas durante años.
El jefe principal de la insurgencia en la región fue José Francisco Osorno. Se unió al movimiento a finales de agosto de 1811 y llegó a controlar desde Zacatlán una zona enorme, que los insurgentes llamaron el Departamento del Norte. Según Guedea, podía reunir hasta 4 000 jinetes.
El historiador Carlos María de Bustamante, que se refugió con él, ayudó a organizar su gobierno. La guerrilla de Osorno contó con el apoyo de pueblos de Apan, Calpulalpan y hasta la zona de Otumba.
Después de la muerte de Morelos a finales de 1815, la insurgencia en los Llanos decayó. Osorno aceptó el indulto del virrey en 1817.
Aquí conviene ir con cuidado. De Eugenio María Montaño hay datos respaldados por historiadores y documentos de la época, y otros que hoy solo encontramos en crónicas locales y blogs de historia y de familia, sin documento citado.
Montaño dependía de Osorno, pero también trató directamente con Morelos. En una carta de octubre de 1812 que reproduce el historiador Lucas Alamán, Morelos cuenta que Montaño llegó al sitio de Cuautla y le pidió un nombramiento: le dio el de comandante para formar tres compañías. Después la Suprema Junta le extendió despacho de coronel, cosa que a Morelos no le gustó nada. Meses más tarde, el propio Morelos escribió que Montaño se había portado bien y le encargó llevar su respuesta a Tlaxcala.
Guedea registra que, a principios de 1813, Morelos comisionó a Montaño para interceptar las mercancías que salían de la zona insurgente hacia territorio realista. Osorno, que cobraba impuestos a ese comercio, le pidió suspender la comisión y se quejó con Morelos y con la Suprema Junta. Es un detalle chico pero revelador: Montaño no siempre estaba de acuerdo con el jefe de la región.
Su muerte también quedó registrada. Según Alamán, que se basa en la Gaceta del gobierno virreinal del 24 de julio de 1813, el 21 de julio de ese año el capitán realista Francisco de Salceda, de los lanceros de San Luis, lo encontró cerca de Calpulalpan junto con el insurgente Manilla. Tras un combate reñido los insurgentes huyeron; el caballo de Montaño se negó a saltar un arroyo pequeño y ahí lo alcanzaron y lo mataron. Los realistas llevaron su cabeza a Otumba, "lugar de su residencia", y el brazo derecho a San Juan Teotihuacán, por cuyos alrededores había hecho frecuentes correrías.
Osorno no tardó en vengarlo. Mandó a uno de sus jefes, de apellido Inclán, contra Salceda, y el 6 de agosto lo encontró en la hacienda de Malpaís. Al día siguiente, en retirada hacia la hacienda de Tepetates, Salceda murió con casi toda su partida.
El Instituto Electoral del Estado de México, con base en la Enciclopedia de los Municipios, lo recuerda como el insurgente que dio a Otumba su lugar en la guerra: se alió a Osorno en los Llanos de Apan y combatió hasta 1813.
Según la crónica local Otumbariam y un blog de sus descendientes:
Se llamaba Eugenio María Montaño Roldán y se unió a la insurgencia en 1811. Estas crónicas dicen que nació en Otumba; los documentos de la época que consultamos solo confirman que vivía aquí.
Su guerrilla se movía entre Otumba y los Llanos de Apan y atacaba a los realistas en los caminos principales.
Sobre el lugar y la forma de su muerte, las crónicas locales cuentan versiones distintas a la de Alamán. Una ubica el arroyo cerca de la hacienda de San Bartolomé de los Tepetates; otra dice que murió cerca de la hacienda de Malpaís, justo los dos lugares donde, semanas después, cayó Salceda. Una crónica de Apan dice que Salceda lo capturó el 29 de julio en Irolo.
También cambia lo que cuentan del cuerpo. Una versión local afirma que colgaron los restos en las cuatro esquinas de su casa en Otumba. La versión de Alamán, la más cercana a los documentos de la época, habla de la cabeza en Otumba y un brazo en Teotihuacán.
Según la Enciclopedia de los Municipios, Otumba se erigió como municipio en 1821, el año en que se consumó la Independencia. Las fuentes que consultamos dan el año, no el día.
El apellido Montaño volvió a la historia pocos años después. El 23 de diciembre de 1827 se proclamó en Otumba el Plan de Montaño, atribuido al teniente coronel Manuel Montaño. Pedía suprimir las sociedades secretas, las logias masónicas que funcionaban como partidos, y apoyaba al vicepresidente Nicolás Bravo. Alamán lo describe como "antiguo insurgente" y cuenta que murió en la guerra con Estados Unidos, en 1847. No hemos confirmado si Manuel era pariente de Eugenio.
El apellido del municipio no viene de la guerra de Independencia. El 26 de abril de 1877, con el decreto número 11, el Congreso del Estado elevó la villa de Otumba a ciudad con el nombre de Otumba de Gómez Farías, en honor de Valentín Gómez Farías, el liberal que fue vicepresidente y presidente interino en la primera mitad del siglo XIX.
Cuando hablamos de Otumba casi siempre pensamos en la batalla de 1520. Pero estos llanos también fueron frente de la guerra de Independencia, con guerrillas a caballo y haciendas pulqueras pagando la guerra.
La próxima vez que pases por la calle Eugenio Montaño, ya sabes de quién es el nombre. Si tienes documentos, fotos o historias familiares sobre Montaño, nos ayudarías mucho a completarla: escríbenos.
Fuentes: Virginia Guedea, Estudios de Historia Novohispana (IIH-UNAM); Lucas Alamán, Historia de Méjico; Instituto Electoral del Estado de México; Jorge Reyes Pastrana, Sinopsis de decretos del Congreso del Estado de México; UAEM; Proceso; Memoria Política de México; Universidad de St Andrews; crónicas locales Otumbariam y Familia Montaño Bracho.